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No existe una investigación científica que acredite que hay algo después de la muerte. Sin embargo, como a nadie le gusta morir, los seres humanos hemos inventado miles de teorías para superar el miedo al más allá. Lo interesante, es que todos tratamos de encontrarle un final feliz a la muerte, de quitarle ese sabor a final, y de continuar con la vida en el más allá.
Sólo hay una persona que puede decirnos que es lo que hay más allá de la muerte, y ese es el Señor de la Vida: Dios.
En la Biblia, Dios nos dice que él quiere que todos los seres humanos vivan para siempre, y nos da la posibilidad de que así sea.
Por eso los luteranos creemos:
• que la muerte física no es el final de todo.
• que la muerte es causada por nuestro pecado que nos separa de Dios y de la vida.
• que Jesucristo, el Hijo de Dios, venció al pecado, al diablo y a la muerte, y que por lo tanto puede brindarnos una vida junto a Dios más allá de la muerte.
“Así como los hijos de una familia son de la misma carne y sangre, así también Jesús fue de carne y sangre humanas, para derrotar con su muerte al que tenía poder para matar, es decir, al diablo. De esta manera ha dado libertad a todos los que por miedo a la muerte, viven como esclavos durante toda la vida”. Hebreos 2.14-15
• que quienes creen en Jesucristo reciben su Espíritu Santo que es el sello de su futura resurrección en cuerpo y alma, y de su nueva vida junto a Dios.
“No se admiren de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán su voz y saldrán de las tumbas. Los que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el mal, resucitarán para ser condenados”. Juan 5.28-29
• que quienes no creyeron en Jesucristo sufrirán eternamente en el infierno.
• que la vida junto a Dios no será un mero tocar de arpas en las nubes, sino una vida en comunión con Dios, un regreso al estado primitivo para el cual Dios nos había creado.
“Porque el universo perdió su razón de ser, no por su propia voluntad, sino porque Dios así lo había dispuesto; pero le quedaba siempre la esperanza de ser liberado de la esclavitud y la destrucción, para alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios”. Romanos 8.20-21
• que la muerte ha sido superada por Jesucristo cuando resucitó. Él es la prueba de nuestra resurrección. Creer en Jesucristo nos brinda la seguridad del futuro y del presente.
“Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”. Juan 11.25
¿Pensaste alguna vez en tu muerte? En realidad, todos en algún momento lo hacemos. Seguramente sentiste dudas, miedos, incertidumbre . . . , sobre todo mucha intriga. ¿Qué habrá después?
Dios se preocupó siempre por esta inquietud de los seres humanos. Como nuestro creador, y creador de la vida, él nos proveyó de un medio para seguir viviendo: Jesucristo. Por medio de la fe en él podemos estar para siempre junto a Dios.
Y aunque a veces nos pintan el futuro junto a Dios como una vida monótona, aburrida, llena de arpas y nubes, la vida junto a él no será aburrida. Dios nunca limitó la capacidad del hombre. Él quiere darnos la posibilidad de vivir todo aquello que siempre deseamos, pero que buscamos por caminos equivocados. Nadie puede imaginar lo grandiosa que será esa vida junto a él.
Es cierto que a nadie le gusta morir. No fuimos creados para eso. Pero ahora podemos superar el dolor que produce la muerte, porque sabemos que nuestra vida está en manos de Dios.
Estas creencias de la Iglesia Luterana están basadas en lo que Dios mismo ha revelado a toda la humanidad por medio de su Palabra: la Biblia.
Es nuestro deseo que puedas conocer más acerca de Dios por medio del estudio de la Biblia. Queremos brindarte la oportunidad para que tú mismo puedas encontrar respuestas a tus interrogantes.
Cualquier inquietud que este mensaje te haya despertado, no dudes en comunicarte con nosotros. Queremos que también tú disfrutes de la grata compañía de Dios.